Acupuntura

LA ACUPUNTURA

Es el término empleado en Occidente –del latín acus (aguja) y punctura (pinchazo)- para referirse al método terapéutico chino que busca restablecer y equilibrar el flujo energético del organismo, mediante la sabia colocación de agujas metálicas en la piel en unos puntos específicos clave del cuerpo humano.

De la misma forma que tenemos un sistema sanguíneo, un sistema linfático y un sistema nervioso también tenemos un sistema energético.

Este sistema energético consta de una extensa y compleja red de canales que reciben el nombre de meridianos por los que circula la energía.

La enfermedad es el resultado de un desequilibrio o bloqueo en el flujo del QI –energía universal- que recorre el cuerpo a través de senderos energéticos conocidos como meridianos.

A lo largo de esta red de energía, existen puntos específicos que guardan relación con los órganos YIN “sólidos”, como el Hígado, Corazón, Bazo, Pulmón y Riñón; y los YANG, asociados a los órganos huecos “entrañas” como la Vejiga, Iintestino G., Intestino D, Estómago, Vesícula Biliar. Todos ellos a la vez, están vinculados con la estructura corporal y los estados emocionales y mentales del ser humano.

La acupuntura trabaja armonizando en perfecto equilibrio el flujo de energía YIN y YANG para mejorar o restablecer el funcionamiento de los órganos relacionados.

EL QI (LA ENERGÍA VITAL)

Todos, perdemos con los años carga energética; por el estrés, la alimentación, las emociones… Y lo que deberíamos hacer es recargarnos periódicamente de forma preventiva, porque al hacerlo nos equilibraríamos y nos encontraríamos mejor.

Toda persona que es sometida por primera vez a un tratamiento de acupuntura siente un aumento de su tono vital, que posee más energía. Y eso es señal de que su salud comienza a mejorar.

DEFICIENCIA DE QI

Los principales síntomas de la insuf. de energía son, entre otros, el cansancio crónico, el letargo mental, la debilidad de la líbido y el “ánimo bajo”.

La deficiencia energética puede estar causada por diversos trastornos:

  • Obstrucciones en los meridianos
  • Mala digestión y mala asimilación de los elementos nutritivos
  • Trastornos metabólico-celulares
  • Respiración superficial o irregular
  • Traumas emocionales o físicos y
  • Mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales debido al estrés crónico.

Daña la inmunidad frenando la circulación de la sangre, impidiendo actividades vitales tales como la digestión, el metabolismo y la excreción, y debilitando el radiante escudo de energía protectora que nos defiende contra las energías dañinas del exterior.